Anda que si estais en Estocolmo el 25 de mayo y os perdeis a Julio Iglesias en su Romantic Classics Tour...No sabía que el ‘me va, me va, me va, me va, me va' hubiera llegado tan lejos, o por lo menos, tan al norte.
Aventuras y desventuras de un español en la repùblica francesa
Uno de esos lugares adorados por los puestos en el noble arte del Vodka y aun más los especializados en la prestigiosa marca Absolut, es el Stockholm Ice Bar Cafe. Aprovechando la ocasión de visitar la ciudad, pasamos por dicho bar y ciertamente nadie quedó defraudado.
Se desvela aquí el gran misterio, que no sabia nadie, ejem, de donde estuve de vacaciones esta semana, y chicos, sí, aunque no lo creáis estuve en Suecia y Dinamarca. En cuanto a lo del premio a quien lo acertara, evidentemente queda desierto, porque si tuviera que recompensar a todo el mundo que lo sabía tendría que empeñar mi billete de vuelta a casa, que vale un ojo de la cara, y no queremos eso ¿verdad?
Debido al periodo de vacaciones primaverales este blog se toma un descanso hasta la semana que viene. Su autor, un servidor, emprenderá un viaje mañana hacia un lugar desconocido. Este destino será mantenido en secreto hasta mi vuelta por diferentes razones (paparazzis incluidos) y se abre por tanto un concurso derivado de ello: ¿Donde esta Pablo?
Compartir espacio vital no es siempre sencillo. Como diría aquel anuncio de un coche, en el que salían personas con una especie de burbujita a su alrededor que representaba su espacio vital, (los anuncios de coches nunca tienen desperdicio) podemos hacerlo de muchas formas diferentes, podemos querer compartirlo, puede que tengamos que compartirlo aunque no nos apetezca o quizás compartirlo sea todo un placer… ciertamente, compartir piso con siete personas da lugar a situaciones de todo tipo, en cuanto a compartir espacio vital se refiere.
Un servidor tiene el gusto de presentarles, como primicia y lujo para sus lectores, la primera firma invitada de este blog. Éste no es ni más ni menos que Carlos Alejandre.
Éste pequeño post que mi amigo Pablo va a ser tan amable de publicar como "firma invitada" en la sección Me prends a la rigolade, es en realidad France m´etonne (Me asombra, me deja anonadado), ya que lo que voy a contar fue una de las primeras experiencias que tuve con el funcionariado francés y no me hizo ni puta gracia.
Quien no recuerda con los ojos humedecidos por la nostalgia aquellas tardes de críos viendo Oliver y Benji, todos soñamos con ser los mejores jugando al fútbol e irnos con Roberto a Brasil. También ganar el mundial, aunque hubiera sido con la camiseta de Japón (no se que es más improbable, que gane Japón el mundial o lo haga España).
Caminando por las calles de Poitiers, y en cualquiera de Francia, puedes encontrarte con una reivindicación de caracter homosexual, hasta ahí, nada fuera de lo normal. Lo raro es cuando viene del mundo de la construcción. Sin ningún tipo de tapujos y sin miedo a las replesalias y al rechazo ahi va la reivindicación :
Sentirse insignificante puede ser interpretado de muchas formas. Dícese estar en una gran ciudad donde no eres más que un punto en una fotografía dispar y alborotada, en mi caso, este estado me es placentero ya que puedes hacer lo que te venga en gana sin temer nada más que a tu conciencia y a las leyes. Es decir, puedes hacer el ridículo más espantoso que como mucho la gente desviará su atención durante décimas de segundo y seguirá su camino. En mi caso, París es una buena opción para hacerlo y el destino (o los vuelos con horarios intespestivos) me ha puesto en esta ciudad en completa soledad durante un día entero. Veamos.
Muchas veces me he preguntado y creo que cuanto más investigo menos me gusta, el conocimiento que tiene la gente extranjera de España. Esto me vino otra vez a la cabeza cuando contemplaba, en medio de una recepción del ayuntamiento de Poitiers a los estudiantes extranjeros, una serie de espectáculos típicos de países. En ellos, no tuvieron la decencia de poner nada español, pero bueno, me imagino que hubieran sido unas sevillanas muy bien bailadas por alguna pareja de franceses españolizados.